A sus 47 años, Jesús Puebla acaba de ser nombrado presidente de ANEPROMA, la Asociación Nacional de Empresas de Protección de la Madera. Ingeniero de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid, este madrileño afincado en La Rioja, combina una sólida formación técnica con una dilatada experiencia en un sector que vive un momento clave.
Director técnico de la planta de IMPREGNA en Castejón (Navarra), empresa especializada en la protección industrial de la madera, Jesús Puebla coordina un equipo de una veintena de trabajadores y representa una voz experta y comprometida con el presente y futuro de la madera tratada.
Sorprendido por el nombramiento, “asumo esta responsabilidad inesperada con gratitud y compromiso”, afirma, y “con la voluntad de impulsar y fortalecer la visibilidad y el valor estratégico de una industria esencial para una construcción sostenible y duradera”.
¿Representa una base inmejorable su largo recorrido en IMPREGNA?
Si bien empecé en el 2006 como comercial, al poco tiempo me mudé a La Rioja para trabajar en los equipos de montaje de producción y gestión. Poco a poco fui ganando en competencias y empecé a ocuparme también de la planta de tratamiento de Castejón, donde actualmente soy el responsable de la fábrica (producción, tratamientos, calidad de tratamientos, mantenimiento de la maquinaria, medioambiente…). Eres aprendiz de todo y maestro de nada…
¿Cómo recibió su nombramiento?
Lo recibí, ciertamente, con sorpresa. Me propusieron y, aunque no lo esperaba, nunca he dicho que no a nuevos retos. Me dije: ¡Adelante! Es una responsabilidad que asumo con inmensa gratitud y con el compromiso de seguir trabajando para hacer más grande la asociación.

A nivel profesional, lo considero también bastante positivo porque te permite también mantener contacto con otras empresas y salir de la burbuja del día a día de la fábrica, de vez en cuando, y también trabajar por el propio sector.
Voy de la mano de la anterior presidenta, Yolanda Laffontan, y me apoyaré también en el secretario, José Miguel Solís.
¿Por qué sigue siendo imprescindible ANEPROMA?
Sigue siendo imprescindible porque es la única voz técnica y especializada que representa los intereses de un sector clave para la durabilidad de la madera. ANEPROMA no solo vela por la calidad y la normativa, sino que también actúa como interlocutor ante las administraciones, los prescriptores y la sociedad. Nuestro papel divulgador es hoy más necesario que nunca.
“La protección química, bien aplicada y bajo control, no es opcional, es parte del diseño técnico de cualquier estructura de madera expuesta”
La madera es un sector con mucho potencial, que no solo sirve para fijar población en el medio rural sino que desde el punto de vista medioambiental es un sumidero de carbono de primer orden. Y la madera tratada forma parte de ese puzle.
A la madera se le puede dar una mayor vida útil y tiene muchísimo recorrido. En sectores tradicionales de madera tratada como las traviesas del ferrocarril o los postes telefónicos está amenazada por otros materiales como los plásticos y composites, de los cuales se dice que son ecológicos, pero yo no puedo estar más en desacuerdo en que el plástico sea más ecológico que la madera, aunque es así como se vende. Hay que perseverar en esta lucha, y creo que ANEPROMA es el vehículo fundamental para ello.
¿Cuáles son los principales problemas que afectan actualmente a las empresas y profesionales del tratamiento para la protección de la madera?
La competencia de nuevos productos sustitutivos (los plásticos en el caso de traviesas o postes de teléfono). A ello hay que sumar el ser un sector donde mayoritariamente hay empresas de pequeño tamaño (pymes o autónomos) con escasa capacidad para hacer oír su voz frente a las grandes compañías, las trabas normativas. los costes energéticos crecientes y, muy especialmente, la dificultad para encontrar mano de obra cualificada. Además, uno de los principales retos pasa por afrontar el desconocimiento generalizado sobre los tratamientos de la madera y sus beneficios reales.
Y lo mismo que otros sectores de la madera tienen más recorrido y visibilidad, con empresas mucho más grandes, en el caso de la madera tratada, no es así.
Y frente a esos problemas, ¿cuáles son las acciones prioritarias que se propone acometer la asociación?
A corto plazo, lo que nos interesa es hacer frente a la nueva legislación del EUDR. Es un reto no solo para nosotros sino para todas las empresas del sector de la madera, y abrir nuevas posibilidades a productos químicos sustitutos de los actuales en el tratamiento de la madera e impulsar los estándares de sostenibilidad y calidad en los tratamientos.
“El sector de la madera tratada es muy reducido y es obvio que necesitamos formar más técnicos, operarios y profesionales que entiendan los tratamientos y los apliquen con precisión”
También sería interesante reforzar la comunicación técnica hacia constructores y proyectistas, así como trabajar más estrechamente con centros de formación para atraer a nuevos profesionales.
Vivimos un ‘boom’ de la construcción con madera. ¿Se aborda suficientemente un asunto esencial como es el tratamiento químico de la madera para protegerla frente a agentes externos como la fotodegradación o los ataques de hongos y xilófagos?
Hasta donde yo sé, no lo suficiente. Hay una cierta tendencia a idealizar la madera sin asumir que, para garantizar su durabilidad, debe ser tratada correctamente. La protección química, bien aplicada y bajo control, no es opcional, es parte del diseño técnico de cualquier estructura de madera expuesta.

Hay maderas que no se tratan. Estamos trabajando con algunas procedentes de Europa, pino y abeto fundamentalmente, y no entiendo cómo no se trata esta madera si va a ser empleada en la construcción. Alguna razón habrá, pero no termino de entender cómo se construye con este material y no se le trata previamente, para garantizar su protección y durabilidad. La colocación de pasarelas, pérgolas en el mar o vallados en el monte…, todo eso se trata actualmente, pero si vas a hacer una casa con entramado ligero o una estructura, yo no veo que nadie se plantee como prioridad tratar la madera.
¿Qué posición tiene ANEPROMA en otro aspecto actual del tratamiento de la madera, como es la ignifugación?
Pocas empresas dentro del sector ignifugan. Sin embargo, estoy convencido que afrontar la ignifugación es una línea estratégica y una salida importante para el crecimiento de las empresas. Es algo a tener muy en cuenta.
La madera, aunque resistente, necesita cumplir con requisitos muy estrictos en materia de reacción al fuego, sobre todo en edificios públicos o de gran altura. ANEPROMA quiere impulsar que estos tratamientos se realicen con rigor técnico y con productos eficaces y autorizados.
“Yo no puedo estar más en desacuerdo en que el plástico sea más ecológico que la madera, aunque es así como se vende”
Es algo cada vez más reclamado por prescriptores y arquitectos, pero queda aún mucho camino por recorrer, en el que también deben participar otros sectores, que son los que colocan la madera en las viviendas.
¿Progresa en España el mercado de las maderas modificadas?
No creo que sea la persona más adecuada para valorar cómo va el mercado. Llevo apenas un par de meses en esta responsabilidad y no puedo opinar, aunque pienso que aún estamos lejos del nivel que tienen otros países europeos.
¿Falta mano de obra especializada y bien formada para realizar correctamente y con la mayor rapidez y eficiencia los tratamientos en la madera?
Sí, es una carencia estructural. El sector de la madera tratada es muy reducido y es obvio que necesitamos formar más técnicos, operarios y profesionales que entiendan los tratamientos y los apliquen con precisión. Lo que suelen hacer las pequeñas empresas es formar a su propio personal porque no hay trabajadores con formación específica. En todo caso, puede ser buen momento para que desde ANEPROMA trabajemos para crear sinergias con centros de FP y universidades.
¿Es una batalla perdida la de recuperar las traviesas de madera para la red ferroviaria?
No. Diría que es una batalla muy complicada por la competencia, pero no está perdida. Las razones de la prevalencia de la traviesas de hormigón no son técnicas, a mi juicio están respaldadas por actores más potentes. Desde un punto de vista técnico ambas opciones son viables, cada una con sus pros y sus contras.
Las traviesas de madera tienen mucho que ofrecer, especialmente para la red convencional, de la que hay muchos kilómetros en España. En este caso, puede ser perfectamente viable, económicamente más rentable y ambientalmente más responsable que una traviesa de hormigón o plástico.

¿Será posible detener el avance de los postes de comunicaciones de PRFV (poliéster reforzado de fibra de vidrio) y preservar y desarrollar los postes de madera?
Hay mucho trabajo por hacer. Hay que valorar los beneficios ambientales y económicos del poste de madera tratada. La madera no deja de ser un sumidero de carbono que lleva más de cien años ofreciendo garantías, es un producto renovable, reciclable y de gran durabilidad si se trata adecuadamente. No obstante, existe una fuerte presión de productos alternativos. Tenemos frente a este sector a actores económicamente mucho más potentes.

La pedagogía será clave para ganar esta batalla. El ciudadano de a pie debería de preguntarse qué es lo que prefiere.
En general, está mal visto por la sociedad e incluso por la industria que se trate químicamente la madera. Como nuevo presidente de ANEPROMA, ¿Qué mensaje desea trasladarles Vd. para convencerles de que esto es bueno, inofensivo e incluso positivo para el medio ambiente?
En la sociedad actual, todo lo que sea hablar de tratamientos químicos parece tener peor consideración, mala fama, bien sea para madera o para otros productos. La protección química no convierte la madera en un producto contaminante sino que alarga su vida útil y la hace aún más sostenible. Proteger la madera es proteger el medio ambiente. La madera tiene, además, una cualidad que no tienen otros materiales: es renovable y contribuye a mitigar el cambio climático.
Por cierto, tanto con el hormigón como con la fibra de vidrio también se utilizan tratamientos químicos…
A nivel de Europa, ¿hacia qué tipología de productos químicos protectores se dirige el mercado?
La tendencia va hacia productos cada vez más seguros y lo más inocuos posible para el medio ambiente y el aplicador.
Para finalizar, ¿qué retos le gustaría afrontar de forma inmediata o a medio plazo como nuevo presidente de la asociación?
Nos encontramos ante una gran oportunidad para posicionar a la madera tratada como un material del futuro. Lo primero que debo hacer es trabajar en función de las necesidades que más inquietan a los socios y afrontarlas. Yo no soy ni quiero ser personalista y, por eso, mi propósito pasa por seguir trabajando en la defensa de los intereses de los asociados como uno más.

