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IMA – Tarima Flotante recibe el reconocimiento de la Cámara de Comercio de Miranda de Ebro

La empresa familiar alcanza la tercera generación.

La continuidad de la empresa familiar depende en gran medida de la capacidad para transferir el liderazgo y la propiedad a las siguientes generaciones. Solo un 30% de estas empresas logra superar la segunda generación y menos del 10% alcanza la tercera.

Esta dificultad para perpetuar el legado familiar suele estar relacionada con la falta de planificación sucesoria, la resistencia al cambio por parte de la generación saliente y la ausencia de mecanismos formales que faciliten una transición ordenada y eficaz.

Uno de sus asociados lo ha conseguido y con éxito, por lo que la Cámara de Comercio de Miranda de Ebro ha otorgado un especial reconocimiento a IMA -TARIMA FLOTANTE al que se suma FEPM, la Federación Española de Pavimentos de Madera.

José Luis Aliende y Carlos Aliende, segunda y tercera generación de IMA (en la foto principal ©Avelino Gómez, El Correo de Miranda), han salvado las dificultades mencionadas, primero por tener clara la intención de continuar el legado del pionero de la empresa y segundo, por la decidida apuesta por la innovación.

Así, pasaron de la fabricación de mesas y sillas de duraluminio iniciada en 1961 a la producción de muebles de cocina y baño en 1974 participando ya la segunda generación, y en la búsqueda de la diferenciación, cuando proliferaron las empresas con la misma actividad, a mediados de los años ochenta, se centraron en un nuevo negocio, la fabricación de tarima flotante, auténtica seña de identidad de la marca en la actualidad.

Entendiendo que la innovación sería la clave del éxito introdujeron para el acabado de sus productos un barniz al agua, cuando en el mercado todo el pavimento de madera era al disolvente, y dieron un paso más con la incorporación del componente cerámico (OPTIMAX-CERAMIC), todavía muy reconocido en el mercado.

A partir de aquí el crecimiento fue exponencial y de los 4000 metros iniciales han pasado a 120.000 de suelo que albergan además de las edificaciones propias de la producción de la tarima, aserradero, etc., hasta 29 secaderos, con una capacidad de secado al alcance de muy pocos en España.

En su afán de especialización, además de fabricar diferentes líneas de producto, se sienten cómodos en el ámbito del multicapa para espacios deportivos, al que aplican un barniz especial que optimiza el carácter antideslizante de este tipo de pavimentos.

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