La Voz de Galicia, en su edición en papel, recoge recientemente la postura de la Fundación Arume sobre la situación crítica del monte gallego: Hay que duplicar las plantaciones anuales de pinos para frenar su regresión y garantizar el futuro de la cadena monte-industria.
Galicia perdió más de 140.000 hectáreas de pinos en los últimos años. La pérdida de superficie, las plagas y la falta de relevo son desafíos urgentes. Desde Arume apuestan por la mejora genética, la silvicultura activa y políticas de apoyo que den estabilidad y futuro al sector.
