El Tilo y la Tila del patio de las escuelas de El Arenal (Ávila) es el Árbol de España 2026, tras contabilizar 6910 votos, y será nuestro representante en el concurso a nivel europeo «Tree of the year 2026».
La historia de la Tila y el Tilo se remonta a la construcción de la escuela, haya en 1925, cuando fueron plantados. Desde entonces son compañeros de juegos y maestros de todos los niños que han pasado por la escuela. Somos un pueblo de apenas mil habitantes, esto hace que todos los niños del pueblo hayan estudiado bajo sus ramas. En mi caso son 4 generaciones, conocieron a mi abuela y ahora ven corretar a mi hijo entre sus raíces. Es tal el vínculo que tenemos con estos árboles que este año en la celebración de los 100 años de la escuela contaron anécdotas de sus vivencias distintas personas de distintas edades y es increíble como muchas de ellas estaban ligadas directamente con los tilos, unos árboles que nos acompañan desde el principio a todos los habitantes de El Arenal.
“Los tilos son un emblema y un símbolo de identidad de los vecinos. Por suerte vivimos rodeados de árboles igual de importantes y majestuosos que los tilos, este año por desgracia con los incendios perdimos algunos, pero el cariño y admiración que tenemos a estos ejemplares que nos han cobijado y protegido durante nuestra niñez es especial, por eso creemos que se merecían que los presentaremos a este concurso y esto sirva para poner más en valor si cabe nuestro amor hacia estos árboles, el Tilo y la Tila”, anunciaban cuando se presentaban al concurso.
En segundo lugar, a menos de 800 votos, ha quedado el eucalipto rojo de Paiporta (Valencia). Las primeras fotografías del Ayuntamiento de Paiporta que recogen la imagen del árbol, datan de 1926. Inés y Ángela Ridaura, hermanas y vecinas de Paiporta, comentan que su abuelo, Fausto Ridaura, junto a otros vecinos del pueblo, ayudó a plantarlo. Plantaron el eucalipto del Barranco del Poyo y otros dos más que no sobreviven en la actualidad. Así, el árbol ha sobrevivido a sus dos hermanos y, como evidencian archivos y fotografías en blanco y negro, también sobrevivió a la riada que sufrió Valencia en el año 1957.

Durante décadas este árbol ha sido espectador de cómo se ha ido modernizando del pueblo, un testigo privilegiado de la historia local, ha sido fotografiado en las festividades que se han celebrado en la cuenca del barranco y defendido por los vecinos y las vecinas cuando ante algún proyecto urbanístico. Es un símbolo visual del paisaje, grabado en la memoria y la retina de las personas que han vivido y viven en Paiporta, y desde el pasado 29 de octubre de 2024, también para el de muchas otras de toda España, e incluso de otras partes del mundo.
Ese día, el árbol, gracias a sus profundas raíces, sobrevivió a una devastadora barrancada. La DANA que provocó esta catástrofe nos convirtió en virales, y el árbol comenzó a aparecer en medios de comunicación y redes nacionales y extranjeros. El voluntariado ayudó a limpiarlo y cuidarlo. Como un símbolo de resiliencia, vida y esperanza, durante estos meses le hemos visto incluso decorado con luces en Navidad. Hoy, aunque todavía está lejos de recuperar su frondosidad y aspecto de antes, presenciamos cómo va recuperando su corteza, su color…
El concurso del Árbol y Bosque del Año en España se creó en el año 2007, por la ONG BOSQUES SIN FRONTERAS, siendo el primero en Europa y en el mundo con esta iniciativa. Como continuación de esta iniciativa, en 2011 se creó el premio a nivel europeo Tree of the Year organizado la Fundación Alianza (Nadace Partnerství) que engloba todas las iniciativas nacionales que se han ido creando en los diferentes países.
El objetivo del concurso ARBOL, BOSQUE y BOSQUE URBANO DEL AÑO EN ESPAÑA es destacar los interesantes árboles y bosques singulares de nuestro territorio como un importante patrimonio natural y cultural que deberíamos apreciar y proteger. En este concurso, a diferencia de otros concursos, no es importante la belleza, el tamaño o la edad de los árboles o los bosques sino la historia y la relación con las personas y el territorio. Buscamos árboles y bosques que se han convertido en una parte integrante de la comunidad en su sentido más amplio.
