En un mundo que clama por soluciones regenerativas, CAMBIUM EARTH se alza como un referente en el diseño de estrategias de transformación territorial centradas en la bioeconomía, la innovación y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Esta empresa, perteneciente a la familia Sigman, fundadores también de Insud Pharma y muchas otras empresas, se constituyó con el propósito de reimaginar el vínculo entre el ser humano y el entorno, impulsa proyectos que integran ciencia, tecnología y saberes locales para activar procesos de cambio duraderos en entornos rurales y forestales.
Al frente de este proyecto se encuentra Juan Murillo Arias, experto en Innovación y Desarrollo Sostenible. Con una trayectoria académica y profesional que combina el pensamiento estratégico con la acción sobre el terreno, Murillo encarna el nuevo perfil de tecnólogo comprometido con el desarrollo territorial resiliente. Su labor en CAMBIUM EARTH trasciende la planificación convencional, apostando por modelos participativos, escalables y profundamente enraizados en la sostenibilidad.
En esta entrevista concedida a Madera Sostenible, Murillo nos habla sobre los retos y oportunidades del sector forestal en clave de futuro, el papel de la madera como motor de una economía circular, y la necesidad urgente de activar nuevas formas de relación entre el territorio, sus comunidades y los recursos que los sustentan.
Como experto en Innovación y Desarrollo Sostenible, nos gustaría saber, de forma didáctica, a qué se dedica CAMBIUM EARTH.
En CAMBIUM EARTH desarrollamos proyectos forestales de absorción de dióxido de carbono para generar créditos de carbono destinados al mercado voluntario de compensación de emisiones. Lo hacemos de la mano de nuestro socio estratégico, POMERA MADERAS, perteneciente al mismo grupo empresarial y cuya zona de operación es la cuenca del río Paraná: el norte de Argentina y el este de Paraguay.

Para ello, trabajamos con entidades acreditadoras de primer orden, avaladas por ICROA (International Carbon Reduction and Offset Alliance), como son BioCarbon Standard, Verra VCS o Cercarbono.
En el mundo científico y entre las compañías que operan para revertir la degradación forestal, ¿existe la esperanza de conseguir mitigar el cambio climático y detener la deforestación?
Sin duda, la restauración de ecosistemas degradados a través de proyectos forestales es una de las herramientas que tenemos para luchar contra el calentamiento global, pero lo primordial es que se hagan esfuerzos de reducción de dichas emisiones en todos los sectores económicos. Siendo realistas, es inviable recuperar la superficie forestal existente antes de la revolución industrial: desde 1.800 hemos perdido el 25% de la cobertura arbórea que había entonces. En este periodo hemos pasado de ser menos de 1.000 millones de personas en el planeta a ser 8.000.
“Las empresas aspiran a un mundo sin crisis climáticas, pero todavía hoy pocas están dispuestas a pagar por créditos excelentes”
Dado que los proyectos forestales requieren suelo fértil, esta actividad compite en cierto modo con la agricultura y la ganadería, aunque en muchos planteamientos -como los silvopastoriles o la plantación de árboles frutales- se puede producir alimento al tiempo que se absorbe CO2 de la atmósfera.
Dentro de la amplia diversidad de soluciones basadas en la naturaleza, los proyectos específicamente destinados a proteger la cubierta forestal existente se denominan REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques, orientados a la conservación, manejo sostenible y aumento de las reservas forestales allí donde los bosques no estén ya protegidos por ley). Sin embargo, este tipo de proyectos se basan más en evitar nuevas emisiones que en activar nuevas remociones de carbono a partir del crecimiento de biomasa.
En CAMBIUM, nuestra apuesta estratégica por el momento nos lleva a desarrollar otro tipo de proyectos, más demandados por el mercado, los ARR (Forestación, Reforestación y Revegetación), iniciativas enfocadas en la restauración y creación de nuevos ecosistemas forestales donde antes no hubiera cobertura arbórea, pues una plantación nueva o bosque joven absorbe mucho más dióxido de carbono que un bosque maduro y prácticamente en equilibrio en cuanto a biomasa y absorciones.
¿Son los créditos de compensación de carbono la llave para financiar la regeneración de la forestación y comenzar a revertir el desastre medioambiental que sufre el planeta?
Son, sin duda, una fórmula más. La lucha contra la degradación ambiental y en concreto contra el calentamiento global es un reto tan grande, que la solución no puede venir de una sola medida, sino de un compendio de soluciones que nos lleven a contabilizar las emisiones de toda actividad económica y a ponerles coto.
Estamos ya más cerca del año 2050 que del año 2000, y jurisdicciones como la Unión Europea, Japón o Corea del Sur han aprobado compromisos de neutralidad climática para esa fecha. Algunos como Finlandia, Austria o Uruguay incluso han adelantado este hito. Lamentablemente, fiarlo todo a la mayor eficiencia en procesos industriales, en transporte o en edificación, o en sistemas físico-químicos experimentales de captura activa no nos puede llevar a dichos objetivos en un plazo tan corto. Si queremos reducir la actual concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, durante décadas será necesario compensar no solo las emisiones presentes, sino además las emisiones pasadas.
¿Cuál es el perfil de las empresas que empiezan a colaborar con iniciativas como la de CAMBIUM EARTH?
Aquí cabe distinguir los mercados regulados de los voluntarios. En los mercados regulados, como el ETS europeo, participan de manera obligatoria las actividades más contaminantes (centrales térmicas de producción eléctrica, industrias de fabricación de acero, cemento, vidrio, etc.). El resto se consideran sectores difusos, y las empresas que operan en ellos pueden recurrir de manera voluntaria a la compensación de emisiones a través de proyectos como los que desarrolla CAMBIUM, que, dicho sea de paso, más allá de lograr absorciones de CO2 mediante procesos medibles y auditados de manera rigurosa, desarrollan una acción social muy importante, logrando cobeneficios que impactan de manera positiva en los Objetivos de Desarrollo Sostenible elegidos para cada proyecto.
¿Cuál es el contexto de los mercados de carbono en 2025?
Es un contexto complejo. Por un lado, el proceso para la generación de los créditos es arduo y no tan ágil como quisiéramos. Por otro, la demanda está por el momento estancada: los clientes quieren créditos de alta calidad como los que generamos en CAMBIUM, mirando aspectos como la integridad, adicionalidad, larga permanencia de las absorciones, transparencia y robustez en el proceso, pero por otro lado el precio unitario no termina de despegar.
Las empresas aspiran a un mundo sin crisis climáticas, pero todavía hoy pocas están dispuestas a pagar por créditos excelentes, con la salvedad de las empresas tecnológicas. Tras acometer los necesarios esfuerzos de reducción de emisiones, los compromisos Net Zero deberían apoyarse en el secuestro de carbono hecho mediante proyectos forestales, pero marcos como SBTi aún no priorizan los instrumentos de compensación disponibles.
¿Es viable una gestión de tal magnitud? ¿refuerzan la ganadería o la extracción de madera vuestras necesidades de financiación?
Salvo en nuestro primer proyecto, del que ya tenemos créditos de carbono disponibles, en los siguientes hemos querido renunciar intencionadamente a la cosecha de madera con el objetivo de maximizar las absorciones, apostándolo todo a la comercialización de créditos de carbono como única fuente de ingresos de los proyectos.
“La construcción con materiales derivados de la madera como CLT o Glulam está creciendo de manera acelerada, algo que va a ayudar mucho en la descarbonización del sector de la construcción”
POMERA MADERAS mantiene una producción sostenida y sostenible de madera desde hace más de 30 años. Sin embargo, los proyectos que desarrollamos con ellos desde CAMBIUM suponen una diversificación de esta actividad, renunciando a la cosecha e introduciendo por ejemplo la plantación de especies nativas como parte de una apuesta por la innovación.
El EUDR (Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación de la UE), ¿viene a solucionar problemas o a complicar aún más las cosas?
Esta cuestión queda fuera de mi ámbito de actividad y experiencia en mercados de carbono.
En un mercado forestal moderno y de futuro, ¿conviven bien sectores que demandan madera, como el carbono, los tableros, la bioenergía o la propia industria maderera?
Sí, sin duda, todos ellos son complementarios. Los proyectos de carbono son perfectamente compatibles con la cosecha de madera, aunque el cálculo de las remociones conseguidas se ve penalizado en los principales estándares, pues aún no se reconoce la permanencia del secuestro de carbono en los productos madereros de larga duración, como los materiales de construcción derivados de la madera. Esto es algo que ya ha avanzado el Marco de Certificación de Eliminación de Carbono de la UE, conocido por sus siglas en inglés como CRCF (Carbon Removal Certification Framework).

Por otro lado, la construcción con materiales derivados de la madera como CLT o Glulam está creciendo de manera acelerada, algo que va a ayudar mucho en la descarbonización del sector de la construcción.
Las centrales de generación de electricidad a partir de biomasa son otra componente más en la transición del sector eléctrico hacia una generación cada vez más basada en energías renovables. El grupo empresarial al que pertenece CAMBIUM opera ya dos centrales de biomasa en Argentina totalizando una capacidad de 80MW.
¿Se plantea CAMBIUM EARTH acometer alguna experiencia ‘piloto’ en España o Europa?
Hemos evaluado alguna oportunidad en la provincia de Cáceres, mediante plantación de Quercus suber (alcornoque), pero las ratios de productividad en secuestro de carbono lamentablemente no arrojaban datos tan favorables como los que logramos en Sudamérica. No descartamos estudiar futuras oportunidades en España, pero en el corto plazo seguiremos centrados en Sudamérica, siendo un país de potencial expansión Brasil.
Hoy por hoy, ¿se considera intocable África para emprender algún proyecto localizado y de referencia?
África es un continente con un enorme potencial, sin embargo, a menudo el marco de seguridad jurídica y estabilidad política no es el más favorable. A pesar de ello, hay desarrolladores de proyectos de carbono operando en ese continente, incluso con proyectos de muy gran escala.
Proyectos reseñables en curso e inminentes de CAMBIUM EARTH que le gustaría comentar.
Estamos especialmente orgullosos del diseño de plantación mixta que hemos empleado en nuestros últimos proyectos, en los que -sobre suelos degradados por décadas de ganadería- plantamos especies nativas en combinación con especies alóctonas de rápido crecimiento dispuestas en un marco de baja densidad. Esto permite un efecto nodriza según el cual las especies de rápido crecimiento crean en poco tiempo un entorno favorable a la regeneración y colonización por parte de las nativas a lo largo de la vida del proyecto, aportando además unas remociones aceleradas en los primeros años.
¿En qué se diferencia esta empresa de otras similares, es decir, por qué yo elegiría esta compañía hoy?
Lo primero a destacar es la gran solvencia técnica del equipo de CAMBIUM, que cuenta con una amplia experiencia en todos los aspectos relacionados con el desarrollo de proyectos de remoción de carbono mediante la forestación, reforestación y regeneración (ARR), incluyendo tecnología, análisis geoespacial, ciencia de datos, diseño forestal, procesos de acreditación y mercados de carbono.
Nuestro equipo tiene la capacidad de cubrir todo el ciclo de acreditación: desde la selección óptima del sitio hasta el cálculo de la línea de base o los procesos de validación y verificación.
Por otro lado, POMERA MADERAS, que se fundó hace 30 años, aporta a su vez una magnífica experiencia forestal y capacidad operativa operativa, actuando como socio ejecutor. Cuenta con gran experiencia en plantaciones y gestión forestal, vivero forestal propio con capacidad para generar 7,5 millones de plantas al año, tiene un amplísimo conocimiento social y medioambiental local, lleva a cabo un excelente diseño y aplicación de los planes de Objetivos de Desarrollo Sostenible y una gestión de riesgos de primer orden, además de apoyar a lo largo de los procesos de monitorización y auditoría.
Se trata de una empresa con certificación FSC en gestión forestal responsable desde 2006, y mantiene una colaboración activa con instituciones públicas, el mundo académico y las comunidades locales.
Otro punto muy importante es que desarrollamos los proyectos sobre suelos pertenecientes a nuestro grupo empresarial, lo que ofrece la máxima garantía de permanencia del secuestro de carbono durante el periodo comprometido.
Por ir terminando, ¿en qué medida la despoblación que sufren países como España en zonas determinadas entre las que se encuentran provincias con gran densidad de masa forestal como es Guadalajara, podría ser en un futuro un ‘punto caliente’ al que ‘tocar’ para trabajar en nuevos y futuros retos?
Creo que hay muchísimas oportunidades de desarrollo de proyectos forestales -ya sean de carbono o de obtención de productos madereros y fomento de la economía en torno al sector forestal- en las zonas más aptas, entre las cuales se encuentra Guadalajara, o lo que se ha venido a denominar la Serranía Celtibérica, tan afectada por la despoblación. Una referencia de éxito en este sentido es el proyecto UFIL (Urban Forest Innovation Lab), el programa para el emprendimiento en bioeconomía forestal de Cuenca, que ha implantado con éxito un plan de dinamización perfectamente escalable a otras ubicaciones con los mismos condicionantes socioeconómicos en dicho contexto natural.
En todo caso, y volviendo al ámbito de los proyectos de secuestro de carbono, al plantear proyectos entre 40 y 100 años hay que considerar las proyecciones de los modelos climáticos y tener en cuenta antes de hacer inversiones en proyectos forestales cómo pueden evolucionar los índices de aridez en la Península Ibérica, precisamente por los efectos del calentamiento global, de cara a llevar a cabo un diseño resiliente ante dichos escenarios futuros.

