La madera, un material noble que no solo recubre suelos con carácter, sino que se eleva en forma de librerías, estanterías y mobiliario a medida para escribir historias únicas en cada hogar. Con la misma pasión con la que trabajan sus tarimas, Jesús del Ser también crea proyectos únicos, a elección de cada cliente con sus preferencias estéticas y funcionalidades, para que se integren en la arquitectura emocional de cada espacio.
La madera, por su naturaleza, es un material que ofrece una versatilidad inigualable. Cada veta, cada nudo, cuenta una historia y aporta un carácter único a la pieza final. En el diseño de librerías, esta característica se eleva a su máxima expresión, permitiendo crear estructuras que no solo son funcionales para almacenar libros y objetos, sino que se erigen como verdaderas obras de arte.
Uno de los pilares de la filosofía de Jesús del Ser es la capacidad de adaptarse a cada estilo y necesidad. Entienden que cada hogar, cada espacio y cada persona son únicos, y por ello, sus librerías y muebles se conciben desde la personalización.
EL ÚLTIMO PROYECTO DE JESÚS DEL SER
Para una coqueta vivienda en pleno Barrio de Salamanca de Madrid, Jesús del Ser ha diseñado una librería que toma el protagonismo del salón.
“Se trata de un proyecto que estudiamos teniendo en cuenta las preferencias del cliente y un equilibrio entre funcionalidad y estética, creando una unidad integrada y funcional”, explica Nuria del Ser, gerente de Jesús del Ser.
El mueble se diseñó a medida como una librería con tres cuerpos y cuatro baldas cada una, con puertas en la parte baja para almacenaje que combinasen con el resto del estilo de la estancia y la vivienda.
“Utilizamos madera DM, en grosores entre 15 y 19 mm, usando el de 15 mm para partes traseras y el de 19 mm para estructura y frentes de armario, muy resistentes. La madera se trató con lacado liso en color blanco marfil, manteniendo una paleta de color coherente con el resto de la vivienda. Un color claro, muy elegante, que contribuye a crear una sensación de amplitud y limpieza”, detalla la experta.
Para rematar el proyecto, se optó por colocar tiradores minimalistas, en consonancia con el color de la librería, para dar un toque distintivo de elegancia y sobriedad.
VERSATILIDAD DE CUALIDADES, COLORES Y ACABADOS
Porque una librería ya no es solo un lugar para guardar. Es parte de la identidad de quien la habita y no responde a moldes cerrados, sino a los sueños y necesidades concretas de cada cliente. De estética atemporal o contemporánea, minimalista o clásica, cada librería se diseña pensando en cómo convivirá con el resto del espacio, siempre con la madera como hilo conductor.
“La versatilidad de acabados es uno de los grandes valores de la madera. Desde tonos miel que aportan calidez hasta maderas más oscuras que evocan elegancia y sofisticación, pasando por barnices brillantes o mates que permiten que la veta natural respire con libertad. Las combinaciones posibles son infinitas: roble europeo, nogal, fresno o haya… cada esencia cuenta con sus propias cualidades, y siempre acompañamos al cliente en todo el proceso de elección para encontrar el equilibrio perfecto entre funcionalidad y estética“, concluye Del Ser.
Además, todos los muebles se realizan de forma artesanal, respetando la tradición carpintera, pero incorporando soluciones contemporáneas: sistemas de iluminación integrados, módulos ocultos, puertas deslizantes, y estructuras ligeras que no renuncian a la robustez. El resultado es un mobiliario duradero, con alma, que aporta valor al conjunto arquitectónico de cualquier espacio.
Jesús del Ser trabaja en sintonía con interioristas, arquitectos y clientes particulares, con un enfoque honesto y cercano. Cada proyecto arranca con una conversación, con la escucha activa de lo que el espacio pide y lo que la persona espera. Y así, pieza a pieza, se va tejiendo una librería o mueble que no solo responde a necesidades prácticas, sino también emocionales.
Al final, lo que se ofrece no son simplemente muebles de madera. Son proyectos pensados para ser vividos, para crecer con el tiempo, para llenarse de recuerdos. Y en cada uno de ellos, la madera, cálida y siempre auténtica, es la protagonista silenciosa que todo lo sostiene.
