Al pensar en una carpintería familiar, la mente evoca el olor a madera recién cortada, el trabajo manual transmitido entre generaciones y la herencia de la tradición. Sin embargo, la historia de CARPINTERÍA CASAS es mucho más que eso. Su viaje desde un pequeño pueblo de Guadalajara hasta convertirse en un referente en el sector de la ebanistería a medida esconde lecciones sorprendentes sobre adaptación, visión de futuro y, sobre todo, la importancia de las personas. A continuación, desvelamos cinco episodios llamativos en la evolución de esta empresa española, que redefine lo que significa ser un artesano en el siglo XXI.
1. El origen: Mucho más que una simple carpintería, una fábrica de puertas para toda España
La trayectoria de CARPINTERÍA CASAS comenzó en Orea (Guadalajara), cuando el abuelo, José Casas, fundó una serrería. Su especialidad inicial no eran los muebles a medida, sino la producción a gran escala de un producto muy concreto: las puertas castellanas de pino. La magnitud del trabajo era tal que, en sus propias palabras, “salían camiones de puertas todas las semanas para abastecer a todo el país”.
Se trataba de una producción en serie, no de trabajos puntuales, y sentaba las bases de una mentalidad orientada al crecimiento y la escalabilidad, un rasgo que marcaría su futuro.
2. La paradoja del crecimiento: Cuando la gente de tu pueblo te pone “piedras en el camino”
El traslado de la empresa de Orea a Cabañas de Ebro (Zaragoza) no respondió a una estrategia de mercado, sino a una necesidad impuesta por las circunstancias. Y es que la segunda generación de la familia se encontró con obstáculos insalvables para expandir el negocio en su pueblo natal.
“A veces, el mayor obstáculo para el crecimiento no es el mercado, sino el entorno inmediato, pero la valentía de huir pudo ser el trampolín hacia el éxito empresarial”.
3. Abrazar al “enemigo”: El PVC se convirtió en el producto estrella de una carpintería de madera
CARPINTERÍA CASAS emergió del trabajo con la madera maciza, pero su supervivencia y posterior éxito se deben a su capacidad para adoptar nuevos materiales. De forma sorprendente, el producto que les catapultó hacia el futuro son las ventanas de PVC de la marca alemana WERU. El motivo fue simple y pragmático: “Escuchamos al cliente, que rechazaba tener que realizar un mantenimiento de la perfilería exterior”.
4. El impacto del CNC: El tiempo no desaparece, se transforma
La reciente adquisición de un CNC nesting de FELDER ha supuesto un “salto muy importante” para CARPINTERÍA CASAS. Los beneficios directos son evidentes: Trabajos más exactos, precisos, con mejores acabados y ejecutados mucho más rápido. “La tecnología no elimina el tiempo de trabajo, sino que lo desplaza desde el taller hacia la oficina técnica, donde cada día crecemos y mejoramos desde el software y el diseño”.
CARPINTERÍA CASAS cuenta con una persona dedicada a diseñar todos los componentes de los muebles en un AutoCAD que incorpora la propia máquina, antes de que un solo tablero sea manipulado. Esta modernización de la artesanía implica un cambio de habilidades, donde el diseñador digital es hoy una figura tan crucial como antaño lo fue el operario del taller.
5. Con todo, el activo más importante siguen siendo las personas: Juventud, ergonomía y buen ambiente
A pesar de la importante inversión realizada en tecnología, el centro de CARPINTERÍA CASAS siguen siendo las personas. Confían en la juventud; de hecho han puesto a cargo del CNC a dos jóvenes operarios; uno de ellos es David, hijo de uno de los dueños. Y se han preocupado de preservar la seguridad y salud del equipo, invirtiendo en un cargador de tableros.
La trayectoria de CARPINTERÍA CASAS demuestra que el éxito a largo plazo depende de la capacidad de adaptarse sin perder la esencia, probando que la tradición no está reñida con la innovación.
¿Es este el verdadero futuro de la artesanía … un equilibrio perfecto entre el legado del pasado y la precisión de la tecnología del mañana?
