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RIBSA compra a MAESMA una tronzadora automática PRINZ

Nuevo paso en su apuesta estratégica por la automatización y la eficiencia.

RIBSA es una empresa familiar de cuarta generación, especializada en la fabricación de bobinas de madera. Con 120 años de historia familiar en el sector y 40 años como empresa, RIBSA se encuentra en un momento de demanda excepcional, impulsada por la necesidad de modernizar la infraestructura eléctrica en toda la Península Ibérica.

La estrategia central de la empresa se fundamenta en la modernización tecnológica continua, esto es, en optimizar procesos, garantizar una calidad superior y minimizar el esfuerzo físico de los operarios. A pesar de su posición consolidada en el mercado, RIBSA afronta desafíos como la escasez de mano de obra en su entorno rural.

UN MERCADO CASI INFINITO

RIBSA atraviesa un período de crecimiento y demanda sin precedentes. El mercado del cable, motor principal de su negocio, está experimentando una expansión extraordinaria. “El horizonte a corto y largo plazo es muy favorable -asegura Arturo Rica, gerente de la prestigiosa firma de Huerta de Rey-. Esta perspectiva se sustenta en la necesidad global de renovar y ampliar las redes eléctricas, muchas de las cuales están saturadas y obsoletas”.

Además, la transición hacia el coche eléctrico es otro catalizador clave para el fabricante español de bobinas de madera. “La falta de infraestructura de carga y la incapacidad de la red actual para soportar nuevas instalaciones industriales de alto consumo (como centros de datos) obligan a una inversión masiva en cableado”.

En este escenario, RIBSA está operando a plena capacidad, hasta el punto de no aceptar nuevos clientes para poder satisfacer la creciente demanda de su cartera actual.

APUESTA POR LA MODERNIZACIÓN Y LA ESPECIALIZACIÓN

RIBSA combina la tradición de una empresa familiar con una decidida apuesta por la modernización y la especialización.

Definitivamente, la empresa burgalesa ha centrado toda su producción en la fabricación de bobinas de madera, eliminando líneas de negocio anteriores como la de palets y pellets, para concentrar sus recursos y expertise. “Nuestro producto actualmente es la bobina, no hacemos otra cosa”, subraya Arturo Rica.

La inversión en tecnología persigue un triple objetivo: que el operario trabaje lo más cómodo posible, que el esfuerzo sea mínimo y que se garantice una calidad constante y elevada

El objetivo principal es optimizar procesos, lo que se traduce en una búsqueda constante de mayor producción con maquinaria más eficiente y un menor esfuerzo humano. “Queremos mantener y mejorar la calidad del producto, y asegurar un servicio impecable -explica el gerente de RIBSA-. La relación con los clientes es tan estrecha que ha permitido establecer programaciones de producción semestrales; un cambio radical frente a la planificación semanal del pasado. Esto nos permite realizar series de producción más largas y eficientes”.

LA MADERA, MATERIAL DOMINANTE EN LA BOBINA

El producto principal de RIBSA, la bobina de madera, se posiciona como la solución más económica y sostenible del mercado, superando a alternativas metálicas o plásticas gracias principalmente a su capacidad muy superior de reciclaje.

La empresa burgalesa gestiona una cadena de suministro de proximidad, utilizando madera 100% certificada de Castilla y León y el País Vasco, y garantiza una trazabilidad total de su producto, del cual un 40% se destina a la exportación a Portugal.

La bobina de madera es un producto técnico y específico que se ha consolidado como la opción preferente en el mercado por una combinación de factores económicos y ecológicos. La madera ofrece ventajas decisivas frente a otros materiales en este sector:


Bobina de MaderaBobina MetálicaOtras Alternativas (Plástico, Fibra)
Uso PrincipalCargas de hasta 12 toneladas.Cargas superiores a 12 toneladas y diámetros mayores de 2 metros.Uso limitado.
CosteEs la opción más económica.Su coste es cuatro veces superior al de la madera.Mucho más caras.
ReciclajeExcelente. Se recicla fácilmente y sus materiales pueden acabar en productos como muebles de oficina o estanterías (ej. IKEA). “En el tema del reciclaje (…) ahí la madera gana al 100%”.Complicado y costoso. Requiere que el propietario gestione su reutilización.El reciclaje es un punto débil en comparación con la madera.

Actualmente RIBSA gestiona alrededor de 200 referencias de bobinas, aunque la producción diaria se concentra en unas 50 referencias principales.

“La producción se rige por las especificaciones del cliente; es él quien nos demanda su producto, aunque nosotros les asesoramos para optimizar las medidas”.

MODELO DE SOSTENIBILIDAD

RIBSA mantiene un firme compromiso con la sostenibilidad y la trazabilidad de su materia prima. Toda la madera proviene de montes de proximidad, principalmente de Castilla y León y, en menor medida, del País Vasco.

Toda la madera está certificada. Además, todo el producto final recibe el tratamiento NIMF 15, un requisito indispensable para la exportación y para prevenir problemas fitosanitarios.

La empresa consume anualmente entre 18.000 y 20.000 metros cúbicos de madera. De este total, una cuarta parte es procesada en su propio aserradero, y el resto se adquiere a una red de aproximadamente 50 aserraderos de la región de Burgos, Soria y el País Vasco. De esta forma, RIBSA garantiza una trazabilidad del producto del 100%.

DESAFÍOS: MANO DE OBRA Y VIVIENDA

RIBSA se encuentra en el municipio burgalés de Huerta de Rey. Así, el principal obstáculo para el crecimiento de la empresa no es la demanda, sino la falta de disponibilidad de recursos humanos en su entorno rural.

“Estamos trayendo personal de otros países, ofreciendo unas condiciones laborales atractivas -comenta Arturo Rica-. Pero además, existe un problema de disponibilidad de vivienda en la zona. La empresa colabora activamente con la administración regional y ayuntamientos para promover la construcción de viviendas y facilitar que los trabajadores se asienten en los pueblos”.

Asimismo, RIBSA trabaja por que los jóvenes de la zona permanezcan en el ámbito rural y ofrecen una “segunda oportunidad” a quienes se fueron y desean regresar, aprovechando que los salarios se han estandarizado y el coste de vida en los pueblos es más bajo.

INVERSIÓN CONTINUA

RIBSA se posiciona como el segundo o tercer fabricante de bobinas de España en cuanto a nivel tecnológico, reflejando una apuesta estratégica por la automatización y la eficiencia.

La reciente adquisición de una tronzadora PRINZ de alta gama, suministrada por MAESMA WOOD TECHNOLOGY, así como los retornos SACOT para sus dos moldureras WEINIG, certifican este compromiso.

La inversión en tecnología persigue un triple objetivo: que el operario trabaje lo más cómodo posible, que el esfuerzo sea mínimo y que se garantice una calidad constante y elevada.

La nueva tronzadora PRINZ es una máquina destinada a cortar paquetes de madera larga de forma segura y con alta calidad de corte, eliminando el riesgo asociado a las motosierras, empleadas hasta ahora para realizar este proceso.

La nueva tronzadora PRINZ es una máquina destinada a cortar paquetes de madera larga de forma segura y con alta calidad de corte

El modelo que RIBSA ha comprado a MAESMA admite paquetes de 5 metros de longitud, 1000 mm de altura y 1200 mm de ancho.

“La sierra funciona como un CNC, lo cual permite un manejo sencillo por una sola persona y garantiza una precisión de hasta2 mm en el paquete”, explica Ramón Ferreño, responsable comercial de MAESMA WOOD TECHNOLOGY en Burgos.

CASI 40 AÑOS JUNTO A MAESMA

En el pasado, RIBSA compró a MAESMA dos moldureras WEINIG Unimat 500, que están demostrando sobradamente su fiabilidad: “Son máquinas con aproximadamente 18 años de antigüedad, que operan 14 horas diarias sin dar problemas -afirma Ramón Ferreño-. Están equipadas con rodillos de arrastre especiales para procesar madera verde y húmeda, que es el material que maneja RIBSA”.

Instalados hace tres años, sendos sistemas de retorno SACOT devuelven automáticamente las piezas procesadas al operario, permitiendo que una sola persona gestione cada máquina, en lugar de dos. “De esta forma se logra reducir la fatiga del trabajador y se optimiza la mano de obra, con lo cual ha sido una inversión muy razonable”.

Además, una sierra optimizadora DIMTER OptiCut S50, del Grupo WEINIG, permite cortar madera en paquete, aumentando la producción y la seguridad, al evitar manipulaciones manuales peligrosas.

“Nuestra relación con MAESMA data de 38 años, prácticamente desde la fundación de RIBSA -afirma su gerente, Arturo Rica-. A lo largo de estas décadas, hemos adquirido moldureras, optimizadoras, herramientas de corte y, hace pocas semanas, la tronzadora PRINZ”. Esta duradera colaboración evidencia que ambas firmas desempeñan un modelo de negocio basado en la confianza y el largo plazo.

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