Maderas Beniganim, S.A.U. (MABESAL) es una fábrica de contrachapado, con 30 años de experiencia, que está experimentando un crecimiento significativo y que ha acometido una inversión sustancial en los últimos dos años, bajo una nueva propiedad.
La empresa valenciana está especializada en la producción de chapas y tableros, destacando por su compromiso con la calidad, la eficiencia y, cada vez más, por la tecnología avanzada que emplea para realizar sus procesos.
La fábrica fue adquirida hace aproximadamente dos años y, desde entonces, ha experimentado un notable crecimiento en personal, pasando de 40 a aproximadamente 110 empleados. “Hemos realizado una inversión importante, tanto en personal como en la maquinaria. Aunque la fábrica funcionaba bien, ahora somos capaces de manejar un volumen de trabajo un poco mayor”, explica a MADERA SOSTENIBLE Artem Korobeinikov, subdirector de MABESAL.

MABESAL adquiere en España el 100% del chopo que requiere elaborar sus productos. “No trabajamos con chopo francés ni eucalipto, aunque este último podría ser útil en un proyecto futuro. El de MABESAL es un negocio industrial, así que tratamos siempre de comprar la mejor materia prima”.
La firma levantina cuenta además con un gran equipo forestal, que selecciona y compra aproximadamente el 80% de la madera en subasta o directamente a propietarios privados, mientras que el 20% restante proviene de diferentes proveedores.
VALOR AÑADIDO PARA LA MADERA
El proceso productivo de MABESAL incluye el desenrollo del tronco, el secado de la chapa y la composición manual. A diferencia de otras fábricas, la composición se realiza manualmente, y no de forma robotizada. “A partir de ahí imprimimos al material un valor añadido real, a partir de ciertas etapas del proceso, y en particular después del prensado”. Con todo, han invertido en una máquina encoladora italiana de alta calidad, cuyo objetivo es mitigar el posible error humano.
Disponen además de un laboratorio propio, enfocado a la mejora continua de la calidad del producto, con equipos muy sofisticados para medir tensiones y trabajar con reactivos e incluso con láser, y un escáner de huecos, con ultrasonidos, para procesar el tablero y detectar si está o no delaminado.
MERCADOS ACTIVOS
MABESAL, históricamente ligada al sector del transporte y, en concreto, al mundo de los carroceros, está hoy muy presente en el segmento del ‘caravaning’. “El cliente demanda un producto que sea bonito a la vista y, sobre todo, que sea ligero y resistente”, observa Artem Korobeinikov.
