A poco que te fijes, te habrás dado cuenta de que dormir bien no depende sólo del colchón. Según va pasando el tiempo, está cada vez más claro que la base también influye (y mucho) en la calidad de nuestro sueño.
Y precisamente buscando formas de mejorar su descanso, muchas personas han encontrado las camas de madera. Aunque en un principio utilizar una de estas puede parecer sólo una cuestión estética, resulta que también aportan mucho al bienestar y confort a la hora del descanso.
Hoy queremos contarte por qué hacerte con una cama de madera puede ser una elección que realmente marque la diferencia.
LA MADERA Y SU EFECTO EN EL AMBIENTE
Seguro que has notado que entrar en un dormitorio con una cama de madera suele transmitir una sensación de calma difícil de conseguir con otros materiales. Tal vez sea por su tacto cálido o por ese aroma tan sutil que tiene la madera natural; no sabemos por qué, pero lo cierto es que muchas personas la eligen precisamente por su capacidad de crear espacios más acogedores, personales y tranquilos.
Además, la madera permite que el colchón transpire mejor. Si tienes, por ejemplo, un colchón 135×190, notarás que con una base de madera el aire circula con más facilidad, por lo que podrás estar más fresco en verano y más calentito en invierno. Puede parecer un detalle menor, pero si alguna vez has sufrido una noche estival o has sentido humedad al dormir, sabrás lo importante que es este pequeño extra.
Otro punto a favor es que las camas de madera suelen ser silenciosas. Mucha gente se despierta a media noche por el chirrido de una estructura metálica; y si es tu caso, ya sabes lo molesto que puede ser. Una cama de madera bien montada apenas hace ruido, por lo que con ella puedes irte olvidando de este problema.
SALUD, SOSTENIBILIDAD Y DURABILIDAD
Entremos ahora en una serie de beneficios extra que no tienen que ver directamente con la comodidad. Y es que dormir sobre madera tiene una serie de efectos muy interesantes que casi nadie conoce.
El primero es quizás el más esotérico: al tratarse de un material natural, la madera no genera campos electromagnéticos ni acumula electricidad estática, a diferencia de lo que puede ocurrir con el metal. Aunque no siempre se le presta atención, este aspecto puede influir en la calidad del sueño, especialmente en personas sensibles a este tipo de estímulos.
También es, por supuesto, una opción duradera, sobre todo si inviertes en un modelo de buena calidad. Una cama de madera bien cuidada puede acompañarte durante años y decorar tu habitación sin estropearse.
Por eso, si estás buscando una base para tu colchón que combine calidez, silencio y durabilidad, creemos que la madera es una opción que merece la pena tener en cuenta. Al fin y al cabo, el lugar donde dormimos tiene un impacto directo en cómo nos sentimos cada día. ¿Por qué no elegir la mejor opción?
